Sexo sin protección
Publicado: Jue, 02 Jul 2026, 15:20
Vivimos en una época en la que disponemos de herramientas extraordinarias para prevenir el VIH. La PrEP ha supuesto un antes y un después: reduce de forma muy significativa el riesgo de adquirir el VIH cuando se utiliza correctamente. Eso es un avance que merece ser celebrado.
Pero celebrar la PrEP no significa convertirla en una excusa para ignorar el resto de las infecciones de transmisión sexual. Una cosa no quita la otra.
Cuando en este foro se promueve el sexo anal sin preservativo como si la PrEP fuera una protección total, se está transmitiendo un mensaje incompleto. La PrEP protege frente al VIH, pero no protege frente a la gonorrea, la clamidia, la sífilis, el linfogranuloma venéreo, la hepatitis A, la hepatitis B —si no se está vacunado—, la hepatitis C en determinadas prácticas de riesgo, el virus del papiloma humano ni el herpes genital.
Hablar de salud sexual implica ofrecer toda la información, no solo la parte que resulta más cómoda o atractiva. Cada persona tiene derecho a decidir cómo vive su sexualidad, pero esa decisión debe tomarse con conocimiento de los riesgos y de las herramientas disponibles para reducirlos.
No se trata de juzgar a quienes eligen tener relaciones sin preservativo. Se trata de evitar que se normalice la idea de que “con PrEP ya está todo cubierto”, porque eso simplemente no es cierto.
La prevención no consiste en elegir entre PrEP o preservativo. Consiste en entender que existen distintas estrategias que pueden combinarse según las circunstancias: PrEP para prevenir el VIH, preservativo para reducir el riesgo de muchas otras ITS, vacunación cuando está indicada, pruebas periódicas, comunicación con las parejas y acceso a tratamiento cuando sea necesario.
La información incompleta nunca empodera. La información completa sí. Si de verdad queremos promover una sexualidad libre, responsable y basada en la evidencia científica, debemos explicar tanto los beneficios de la PrEP como sus límites. Solo así las personas podrán tomar decisiones realmente informadas.
Porque la libertad de elegir empieza por conocer toda la verdad, no solo una parte de ella.
Pero celebrar la PrEP no significa convertirla en una excusa para ignorar el resto de las infecciones de transmisión sexual. Una cosa no quita la otra.
Cuando en este foro se promueve el sexo anal sin preservativo como si la PrEP fuera una protección total, se está transmitiendo un mensaje incompleto. La PrEP protege frente al VIH, pero no protege frente a la gonorrea, la clamidia, la sífilis, el linfogranuloma venéreo, la hepatitis A, la hepatitis B —si no se está vacunado—, la hepatitis C en determinadas prácticas de riesgo, el virus del papiloma humano ni el herpes genital.
Hablar de salud sexual implica ofrecer toda la información, no solo la parte que resulta más cómoda o atractiva. Cada persona tiene derecho a decidir cómo vive su sexualidad, pero esa decisión debe tomarse con conocimiento de los riesgos y de las herramientas disponibles para reducirlos.
No se trata de juzgar a quienes eligen tener relaciones sin preservativo. Se trata de evitar que se normalice la idea de que “con PrEP ya está todo cubierto”, porque eso simplemente no es cierto.
La prevención no consiste en elegir entre PrEP o preservativo. Consiste en entender que existen distintas estrategias que pueden combinarse según las circunstancias: PrEP para prevenir el VIH, preservativo para reducir el riesgo de muchas otras ITS, vacunación cuando está indicada, pruebas periódicas, comunicación con las parejas y acceso a tratamiento cuando sea necesario.
La información incompleta nunca empodera. La información completa sí. Si de verdad queremos promover una sexualidad libre, responsable y basada en la evidencia científica, debemos explicar tanto los beneficios de la PrEP como sus límites. Solo así las personas podrán tomar decisiones realmente informadas.
Porque la libertad de elegir empieza por conocer toda la verdad, no solo una parte de ella.