
Primera vez que piso un sex-shop, aunque había estado en salas X cuando era púber.
Y bueno, no es demasiado distinto de una sala X, con la diferencia de que aquí hay cabinas.
Primero me he enrollado con un abuelo de unos 75-80. Hetero, creo. Guapo, besaba bien, pero la tenía ya floja: se había corrido. Por lo menos me ha pajeado. Yo a él lo he intentado, pero ni a tiros se ponía duro eso. Lástima, estaba buenote. Se le ha hecho tarde y se ha tenido que ir.
Segundo me he enrollado con otro abuelo de unos 75-80. Hetero, creo. En penumbra guapo... pero en plena luz no era de mi tipo (me he dado cuenta luego). Nos hemos pajeado. Tenía una polla aceptable y bien dura, pero no se la he querido chupar, ni le ha gustado que le tocara los pezones (lástima, eran muy bonitos), y se ha ido.
Luego con un árabe, intuyo que marroquí, de unos 50-60, guapete, buen elemento, le he hecho por el glory hole grande una mamada de las mías (jejeee...), pero le he puesto demasiado caliente y no ha querido seguir porque si seguía, se corría vivo.
Tambien había un pakistaní de unos 40-50 (creo), nos hemos magreado y pajilleado un momento, pero los pakistaníes no son santo de mi devoción. No era feo ni nada, pero... Asia la dejo toda para otros. Simpático, eso sí. Se agradece en sitios de ambiente y/o cancaneo, que parece que hablar sea un insulto.
Luego ha pasado un rato largo sin nada destacable, básicamente intentando huir de los inevitables moscones zombis babosos del tipo "tócame y contrae"...


Hasta que ha aparecido un tío en chandal. 58... y casado. Con este la cosa ha ido rápida. A la cabina directo, y ha habido tomate y del bueno. Buen cuerpo, buena polla, buenos huevos, buenos labios, buena lengua, bueno todo... se ha llevado un biberón de los buenos, pobrecico, jejeee... le ha caído una buena tromba de leche en la garganta. Y también se ha corrido. No quería correrse, pero ay, le he comido la polla como sé, y más cosas que le he hecho, y... jejeje. En su caso se ha corrido en la papelera, y de pura excitación tras correrme yo. En otras circunstancias, le habría invitado a cenar, y le habría pegado una follada de cuatro horas sin sacarla, y... él a mí no sé si de cuatro horas, pero uno es versátil para algo.
Pero una cabineja de un sex-shop no incita mucho, y eso que llevaba condones. Así que no hemos follado.
Una tarde interesante.
